Esta semana circulando por los alrededores de Zaragoza, ya volviendo a casa después de un duro día batallando con el trafico..., vi un camión cisterna, reluciente parado en un semáforo delante de mi, y a medida que me acercaba me veía reflejado en su brillante cisterna..., como curiosidad y gracias a un semáforo en rojo y con la cámara del móvil pude captar este momento...Es de las pocas veces que uno se puede hacer un autorretrato, os invito a que cuando estéis cerca de una de estas cisternas metálicas os hagáis una foto para inmortalizaros, yo ya tengo la mía, el paisaje parece sacado de un desierto de Texas, pero simplemente es el cruce de la venta del olivar en la carretera de Logroño....
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